Posted on Friday, 20 January

Cuándo se viene todo abajo: cuando tus amigos tienen nuevos amigos, o nuevos novios.

Llega el fin de semana y sin darte cuenta te encuentras en una soledad grandiosa, que no sabes muy bien si amar u odiar; te refugias en la jardinera más angosta jamás diseñana, en la que construyes un nido de cojines prestados para fumar cigarrillos de menta, porque con el tiempo has perdido el gusto por los convencionales; viendo como tu perro mira la calle, sin entender qué es a lo que le presta tanta atención porque en realidad no hay interesante ahí afuera, más que esa brisa atípica que Maracaibo te presta en enero. Se aparecen unos tequilas sunrise y consideras que es ligeramente triste beber sola, pero en secreto, lo estás disfrutando. Y aunque tengas infinidad de planos por hacer para taller, esperar que el viernes cambie, y algo te distraiga de eso que no quieres hacer. Porque antes de las 11 de la noche no se pieden las esperanzas.